28
Abr
08

Oscuridad

Era una de esas noches sin luna ni estrellas, el calor sofocante hacía resbalar a cada paso gotas de sudor que limpiaba cada cierto tiempo con el reverso de la mano. Al doblar la esquina, sentadas en un pequeño batiente de piedra una chica y su hermanita aguardaban mirando hacía la calle apenas iluminada por las lamparas a medio funcionar. Me froté los ojos para asegurarme de que aquello no fuera un sueño, el calor me había sacado de la cama quince minutos antes y me había lanzado a caminar por las calles sin un rumbo fijo casi a las dos de la mañana.

Era sumamente extraño encontrar gente a esa hora en la calle, pero más extraño aun era encontrar a dos mujeres solas, sentadas sin hablar, como esperando algo o alguien. Al principio no supe que pensar y pase de largo, pero no había caminado ni cien metros cuando volví mis ojos y supe que me estaban mirando, la curiosidad ante todo me hizo regresar y plantarme frente a ellas.

– Que hacen aquí a esta hora
– Estamos esperando a nuestros padres, fuimos a una fiesta y quedaron de pasar por nosotros a las doce, pero no han llegado.

Con la débil luz de la lampara pude darme cuenta de que la más grande de ellas era casi de mi edad, aunque sus facciones se veían un poco más jóvenes, y eso si, muy preocupadas por su situación. Me ofrecí para hacerles compañía mientras sus padres llegaban.

– No es necesario que lo hagas, debes tener mucho sueño, estoy segura de que mis padres no tardaran en llegar.
– No podía dormir, por eso salí a la calle, así que puedo esperar aquí un tiempo.

Le preste mi teléfono celular para que pudiera comunicarse e investigar lo que estaba pasando, marcó y esperó un  tiempo, nadie parecía contestar del otro lado de la linea, colgó y marcó otro numero, entonces su cara hizo una mueca de desaprobación y su rostro envejeció de pronto con la noticia.

Me preguntó si podía llevar a su hermanita a mi casa para acostarla a dormir, la acompañé, la niña estaba tan cansada que no fue difícil lograr que se durmiera sin pedir tantas explicaciones, cuando cerramos la puerta me dijo la noticia que había recibido.

– Papá esta muy enfermo, mi madre esta sola en el hospital cuidándolo, no pudo comunicarse con nosotras y somos lo único que tiene, acompañame a verlos
– ¿Y tu hermana?
– Dormirá toda la noche, tenemos tiempo de volver

Subimos al primer taxi que encontramos y fuimos hasta el hospital, mientras esperábamos sentados por noticias ella tomó mi mano, se acercó a mi cara y me besó. Su padre murió a los pocos días, estuve ahí como parte de la familia hasta el final, creo que no fue la mejor manera de conocer a esa chica, pero después de todo pudo haber sido la única forma de encontrarnos.

Dedicado a mi primo que se enamoró en el funeral de su padre

Nota: esta historia no es real


1 Response to “Oscuridad”


  1. abril 28, 2008 a las 10:34 pm

    no es real ¡¡¡ diablos.. me recuerda a un examen psicológico U_U, buena historia me gusto😀


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: