19
Feb
08

Objetos extrañables: el mp3

En más de una ocasión he dicho que un hombre convive mucho más tiempo con su mp3 que con su novia. Se puede vivir semanas sin novia, meses enteros, incluso años, pero no conozco a ningún ser humano capaz de vivir sin escuchar música durante mucho tiempo.

Hace años aquella de llevar algo en los oídos era de verdad una tarea sumamente complicada, que incluía el sacrificio diario de abstenerse de comprar refrescos o papitas con tal de ahorrar el dinero suficiente para el bien amado par de pilas. Ademas, la mochila solía convertirse en un almacén impresionante de cintas para todos aquellos que como yo han sido desde hace años, fieles adversarios de la radio comercial.

Algún tiempo después llegaron los discman a las tiendas y el ahorro considerable para hacerse de uno de ellos y darse cuenta a los dos días de que aquellas maquinas infernales devoradoras de pilas nos iban a cobrar demasiado caro el vicio de la música

Pero el día menos pensado apareció en nuestras vidas un aparato de diferentes formas y tamaños que concedía el milagro pedido desde años atrás de no guardar cientos sino miles de canciones. El primer mp3 siempre será recordado, pero de ninguna manera alguien aceptaría regresar a las condiciones precarias de la falta de espacio que motivaron a su reemplazo.

La primer actividad del día en mi caso, consiste en escuchar como alarma una canción, y así continúan las labores diarias acompañadas de sonidos que se meten directo al alma y ayudan a la relajación.

Ahora creo que después de esto es posible predecir que pasaría si algún día me viera de pronto sin mis 30 gigabytes en el bolsillo, una buena tragedia se vislumbraría en el horizonte, pues no hace mucho paso y sufrí demasiado y me emocione el día que el creative estuvo de vuelta.

Por eso no es de extrañarse que un artefacto de estos llegue a considerarse como el mejor amigo o incluso como alguien de la familia, después de todo, aquellos a los que nos funciona la terapia musical llegamos a creer muchas veces que una reproducción aleatoria sabe la canción exacta que ha de poner en todo momento y es que al menos mi mp3 parece estar dotado de una inteligencia que lo convierte en el mejor compañero que puedo tener en el día a día.


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