Entradas Etiquetadas con: ‘Manuelillo

31
mar
08

Problemas de comunicacion

Cuando niño ningún problema de comunicación me aquejaba, al menos mientras hablaba con mis abuelos maternos que vivían en casa y eran como parte de ella, nunca sentí que en algún momento las palabras me faltaran o que no podía iniciar con una conversación que pudiera durar. Pero había un pequeño problema, y es que en mi mundo solo ellos dos habitaban, mi madre y la gran mayoría de mis hermanos vivían tan ocupados que poco volteaban a mirar al pedazo de humano que se desplazaba feliz entre las dos habitaciones contiguas donde los abuelos pasaban lo que les quedaba de vida.

Mi abuela vivía en el cuarto de mis padres, era ahí donde pasaba la mayor parte del día, con una ventana que daba a la calle, pero que poco nos interesaba pues nuestro mundo estaba ahí, en ese cuarto. Justo después del desayuno recibía puntuales los dos pesos que hacían la felicidad, el dinero justo para comprar una cajetilla de cigarros para mi abuela y cruzar la calle para rentar en el videoclub de enfrente una película mexicana de Cantinflas, La india Maria, Capulina o de los Hermanos Almada. Entonces la verdadera diversión empezaba cuando en la recién estrenada videocasetera las películas avanzaban entre risas y emociones. Después veíamos cualquier cosa en la televisión, parándome de la cama cada cierto tiempo para cambiar el canal. Cuando las ganas de ir al baño se apoderaban de mi, era tiempo de recurrir a la otra persona existente en el mundo, mi abuelo, que vivía en el cuarto de los hombres, es decir, donde todos mis hermanos excepto yo dormían apretados en una litera y una cama con mi abuelo siempre ahí Hablábamos un poco, me preguntaba por las cosas que había en la calle y se ponía de pie para acompañarme por el pasillo hasta llegar al baño donde se quedaba sosteniendo la puerta. Me daba miedo el patio de mi casa, tan lleno de plantas, tierra y animales y tan grande que solía pensar que alguna cosa maligna habitaba más allá de los limites de la cocina. Pero con mi abuelo no había nada que temer, cualquier cosa que habitara el patio se asustaría con su sola presencia de señor respetable. Muchas veces quiso convencerme de ir al patio para ver que no había nada malo, pero nunca lo logró, cuando se trataba de jugar prefería esperar a que viniera mi prima a casa y me llevara con sus hijos en su patio chico de cemento cubierto por los trabajos pendientes de la herrería de su esposo. Regresaba a casa casi por la noche, para acompañar a mi abuela durante su ultimo café y cigarro del día, antes de que se acostara en su cama para ella sola y yo subiera entonces a la cama de mis padres a dormir en medio de ambos.

Tenía cuatro años y muy poco conocimiento del mundo cuando mi abuelo murió una mañana de domingo de hace unos dieciocho años, creo que no fue tan difícil para mi verlo metido en una caja de metal, después de todo no comprendía bien lo que estaba pasando. Lo difícil fue después de algunos días intentar salir al baño, a mi abuela le costaba tanto trabajo caminar que no podía obligarla a acompañarme, así que salía corriendo para cruzar el pasillo y me aferraba con una mano a la puerta. Cualquier cosa que intentara venir del patio no podría pasar con la puerta cerrada y aunque me esperara afuera no sería capaz de alcanzarme una vez que echara a correr hacía el cuarto paterno. Algunos meses después murió mi abuela y lo que era en ese entonces mi mundo, termino por venirse abajo, me había quedado solo en un mundo que me atemorizaba demasiado.

A partir de entonces enfrento serios problemas de comunicación y aun ahora después de tantos años cuando salgo al baño por las noches, evito en la medida de lo posible dirigir la mirada hacía el patio cubierto de sombras y tal vez ya no sea el miedo antiguo a algo malvado que pueda habitar ahí, ahora se que mis abuelos cuidan del patio, lo que me da pena es que puedan ver en que me he convertido.

25
feb
08

Ojos Tapatios

¿Quien se acuerda de aquellos ojitos que miraban siempre al horizonte? esa historia que pareció quedar inconclusa y que sin embargo aquel que se atrevió a contarla pensó que sería la mejor idea darle al lector la oportunidad de ponerle el mejor final feliz que pudiera ocurrirsele. Muchas veces he recurrido a esa técnica, me encanta ocultar el final de las historias, quizás porque todo mundo queda más conforme cuando el final le agrada. ¿Cuantas veces hemos ido al cine y después de una gran película terminamos odiando el final porque no era lo que esperábamos? me paso por ejemplo con el orfanato, creo que a esa película le sobro un minuto de final, pero bueno, después de todo todos los personajes que habían encontrado su tesoro tenían derecho de pedir su deseo.

Por eso desde que empece con esa cosa extraña que se llama escribir he preferido guardarme mis finales para mi solo y me gusta darle a los lectores la oportunidad de quedar conformes, por eso, una de las reglas para leer al Manuelillo es nunca preguntar al final de una historia ¿Que pasó después? porque se corre el inminente peligro de recibir una mentada de madre o un regaño de parte de quien escribe esto, o peor aun, si me encuentran de malas corren el riesgo de que les cuente un final que no va a gustarles para nada, que los va a entristecer, a hacer enojar, no se arriesguen por favor.

Creo que me desvié del tema principal, que eran los ojitos tapatíos, Durante mucho tiempo me hice a mi mismo la pregunta odiosa de que paso después, trate de ir formando una respuesta que dejara satisfechos a todos, fui creando esa respuesta, porque han de saber que aquella historia era un caso de la vida real que le sucedió a un amigo tal como se menciona al principio. Pues bien, paso el tiempo y aquella respuesta se fue tornando dramática, odiosa como siempre, creo que aun ahora, muchos meses después la respuesta sigue siendo imprecisa, porque mi amigo y la joven dueña de los ojos que miraban el horizonte se hicieron muy buenos amigos, al grado de que él se enamoro de ella(bueno, se había enamorado desde el principio) y un día en una fiesta después de algo de alcohol le rompieron el corazón, pero nunca lo dijo, porque no es buena idea auto descartarse o salirse del plano por algunas frases escuchadas al calor del alcohol.

El destino siempre tan implacable se ha encargado de separar a los dos personajes de esta historia, ahora la chica de ojos lindos va a la escuela en las mañanas como siempre, espera el mismo camión a la misma hora que sucedió aquel…. como llamarlo? …. milagro aunque ahora mi amigo no lo hace, su vida ha dado un giro y tiene otras ocupaciones, así que solo el tiempo dirá si ellos dos se volverán a ver. Mi amigo confía en que si, el ultimo día que la vio, le dio un regalo, para que ella pudiera seguir pensando el de vez en cuando(si, como en la rola de Mikel Erentxun) Ahora bien, se que esta historia no tienen nada más romántico que ofrecernos y se que sería muy triste enterarnos de lo que paso después de estas lineas, así que por ahora me suplico a mi mismo no seguir mencionando a estos dos personajes y dejarlos seguir su vida en paz como si nada hubiera pasado y como si en verdad hubieran solo salido de mi imaginación.

18
feb
08

Recuerdo

Dejas de lado las herramientas e intentas convencerte de que lo que acabas de oír no es una más de las tantas alucinaciones que has tenido en el día después de estar tanto tiempo bajo el sol ardiente, tu padre y tu hermano han hecho lo mismo, han dejado de lado el trabajo para platicar un momento, tu hermano ha sido quien soltó la bomba sin querer, estaba hablando de una boda a la que lo habían invitado, acto seguido reveló los datos exactos de la novia excepto el nombre, dijo su dirección y el nombre de los padres, a ella no la conocía. Tu si la conocías, demasiado, cuando el te extiende la invitación le dices que no moviendo la cabeza y cuando pregunta porque te limitas a contestar con un simple “no tengo ganas de ir” ¿como podrías ahí en ese momento contar la historia que te ata a esa dirección, a ese nombre que tu hermano no sabe pero tu si. Das por terminada la cuestión y continuas haciendo hoyos en el suelo tratando de que la lagrima que se te ha escapado sin querer se confunda con el sudor, tal vez sea demasiado dolor para que te lo tragues solo, pero es demasiada historia para los demás, así que te limitas a recordar en tu cabeza todos los momentos que desembocaron en aquella lagrima involuntaria que al igual, sin querer se ha juntado con algunas otras que salieron de pronto.

Tenías en aquel entonces unos once años, como era tu costumbre estabas enamorado de una chica unos tres años mayor que tu, hermana de uno de tus mejores amigos, ibas como todos los veranos a un curso en la biblioteca publica, al final del curso como siempre decidiste participar en la obra de teatro, haciendo claro, el papel principal. La protagonista femenina era una niña de tu edad que iba al curso por las tardes, no fue amor a primera vista ni mucho menos, pero cuando conviviste con ella algún tiempo te diste cuenta de que ella era la niña que estaba hecha para ti. Pero se terminó la obra de teatro y cada quien se fue a su casa sin esperanza de volverse a ver. Tres años después en tu salón de tercero de secundaria apareció la niña, un poco cambiada, pero no por ello menos guapa, una sonrisa iluminó tu rostro y no duró mucho tiempo ahí porque antes del receso ya sabías que ella tenía novio y que llevaba con el dos años. Fue hasta el ultimo día de clases cuando al dejar el abrazo a ella para el final, te pegaste a su oído y le dijiste que llevabas años enamorado de ella. Tomo tu cara entre tus manos, seco la gota de agua que resbalaba en ella y con su pluma anotó en tu mano su numero de teléfono y se despidió pidiendo que le llamaras. Lo hablaron muchas veces, ella también había sentido aquella especie de magia cuando se vieron la primera vez, ella se había enamorado también de los poemas que escribías y de tu gusto por la lectura. Pero ella no dejaba a su novio, decía que también a él lo amaba por su forma de ser y que no se atrevía a dejarlo, durante algún tiempo te conformaste siendo el segundo en sus pensamientos, hasta que un día, armado de valor le pediste que te llamara cuando terminará con su novio.

Paso el tiempo sin que tuvieras noticias de ella, la olvidaste, creíste haber encontrado el amor de tu vida y justo cuando más feliz estabas, la llamada que habías dejado de esperar llegó una tarde de domingo y llegó acompañada de una cita para ese mismo día. Te hiciste un nudo con las palabras para explicarle que durante dos años habías esperado y que justo ahora las cosas ya no eran iguales, estabas enamorado y ella pareció entenderlo, se dio la vuelta y desapareció de tu vida.

Y no volvió a aparecer hasta el día en que ocultaste las lagrimas con el sudor y no pudiste sino desearle suerte porque al final de cuentas nadie había tenido la culpa, solo había sido cuestión de momentos y nunca hubo un momento en que sus vidas pudieran coincidir en la manera que los dos hubieran querido.

04
feb
08

Complejo de superioridad

Has de saber que desde niño siempre estuve enfermo de soberbia. Y no es que fuera malo, nunca lo he sido, pero me encantaba mirar a los demas por encima del hombro, donde sabía que no había nadie, o sea, en pocas palabras el mundo para mi no existía o era algo tan pequeño que muy pocas veces me daba la oportunidad de mirar hacía abajo. Y cuando lo hacía me encantaba disfrutar viendo el sufrimiento de los demas.

Sin darme cuenta siempre terminaba humillando a todo el mundo, no lo hacía a proposito, más bien lo hacía por una necesidad que aun ahora no estoy seguro desde donde salía. Mi madre me llevaba cada semana los viernes a un templo lejos de casa para rezar un momento, “me da vergüenza que la gente pueda escuchar esto” y ahi, conmigo de rodillas junto a ella le pedía a todos los santos, uno por uno que me quitara ese orgullo que me hacía lastimar a los demas, pobrecita de mi madre, no se si ninguno de los santos la escucho o si aquellas cosas no se piden ni se desean, se hablan directamente con el afectado, vaya uno a saber.

Nunca se atrevieron a expulsarme de ninguna escuela, habría sido una injusticia a pesar de mi caracter y es que a pesar de hacerle daño a todo mundo, el daño no era de ninguna manera fisico, tal vez psicologico, pero eso siempre fue culpa de las mentes debiles que me rodeaban. Habría sido un grande error expulsarme, aquello sin lugar a dudas habría aumentado mi complejo de superioridad y podría haber dicho entonces que me corrían porque no soportaban tenerme cerca.

Todo eso me hizo alejarme de la gente primero porque le caía mal a todo el mundo y segundo porque en el fondo quería cambiar y dejar de ser asi, quería aprender a convivir con los demas sin lastimarlos, a tratar de no humillarlos, a no alimentarme viendo sus desgracias. Pero nada de eso funciono, cada vez quede más aislado y de pronto ya nisiquiera mi familia supo nada sobre mi.

Seguro que mi madre rezaba para que pronto volviera a integrarme a la sociedad, pero al parecer de nueva cuenta no lo logro, hace años que no se de ellos y si tengo que confesarlo no me siento mal, no extraño a nadie, ahora que estoy completamente solo creo haberme curado al fin de ese complejo de superioridad que me ataco toda mi vida, porque aquí sin nadie alrededor no puedo sentirme superior a nadie, así que solo soy un punto más, sin nadie que este por encima ni por debajo de mi.

Nota aclaratoria:  Ese no soy yo, es solo una reflexión, para mas información visita la pestaña de quien soy?? para leer las reglas acerca de como leer los posts del Manuelillo

28
nov
07

El Orfanato

¿Alguna vez has sentido tanta ansiedad que esta se convierte en miedo?

Existe un juego macabro en el que alguien se lleva algo que quieres mucho y si eres capaz de seguir todas las pistas puedes ademas de recuperar tu tesoro, pedir un deseo, sea cual fuere. Pero aquellos que han inventado ese juego no son niños normales, ni siquiera son niños que estén vivos.

El orfanato, la mas reciente película española que he visto y que aun no tiene fecha de salida en México conjunta perfectamente el juego con la crueldad característica del cine de Guillermo del Toro y sus amigos. En esta película del Toro solo funge como productor, pero la historia se adapta fielmente a su estilo. No debería haber nada macabro en el hecho de que un niño que se siente solo tenga amigos imaginarios pero ¿que pasa cuando esos amigos le cuentan al niño cosas que no te atrevías a decirle aun? ¿que pasa cuando un día te lo arrebatan y tienen un juego de pistas para que puedas encontrarlo? una de las dos películas más impactantes que he visto este año, ampliamente recomendable para cuando llegue a México, por lo pronto solo queda esperarla, ver una y otra vez el trailer o preguntarme ¿como diablos es que yo la he visto ya?

 

26
nov
07

Los deseos no se cumplen

A quien se le ocurre pensar

que yo tengo un trastorno de ansiedad

Attaque 77 – Horno

Nunca me creí todo aquello que la gente dice de que los deseos pueden volverse realidad, es más, si alguna vez desee algo, ese deseo nunca se cumplió, por eso de niño, cuando me pedían soplar las velas en mi pastel de cumpleaños siempre lo hacía con la mente extraviada, de cualquier manera el nintendo, el camión de bomberos o el beso de la niña de al lado nunca iban a llegar. Pero un día de pronto, fue como haber encontrado una lampara maravillosa y haberla frotado sin querer, entonces un genio apareció y sin que yo pudiera verlo anduvo cerca de mi, esperando acechando el momento en que me decidiera a pedir los tres deseos que iba a concederme. Y así inconscientemente pues yo no sabía de la existencia del genio, me gaste mis tres deseos en menos de una hora. Y no fueron cosas grandes, sino simples deseos insignificantes que ni siquiera se porque los pedí sabiendo que no era muy dado a desear cosas. El genio compadecido por mi inocencia y por los deseos poco difíciles que le pedí me otorgó una especie de poder mental que hacía que todo lo que yo pensara se volviera realidad en el momento en que yo lo quisiera. Nunca utilice ese poder en contra de nadie, es más, como ni siquiera sabía que lo tenía, me dedique a pensar en cosas que tal vez para los demás hubieran sido insignificantes, pero que a mi, me alegraban el día. Tampoco soy afecto a creer que la felicidad dure por siempre, es más, siempre he pensado que la felicidad es lo que menos dura en esta vida y claro, es el estado más engañoso en que puede caer un ser humano. Por lo tanto no me fiaba de mi situación y aunque todo iba bien, aguardaba el momento en que todo volviera a la normalidad. No tardo mucho, después de tres semanas el poder mental empezó a irse y las cosas que pensaba solían suceder prácticamente al revés, haciéndome vivir los peores momentos de mi vida. Para que negarlo, estuve tan mal que incluso un día tuve que cerrar la puerta de mi habitación para que no me vieran llorar. Y no me vieron, porque afortunadamente no lloré, si nunca había sido tan feliz debía tomar todo aquello con filosofía. Ahora que todo ha vuelto a la normalidad confío en mis creencias de siempre, ciegamente, porque se que la felicidad no dura y que los deseos no se cumplen. La próxima vez que me encuentre una lampara maravillosa voy a tirarla al mar, después de todo no me va a servir de mucho, porque si le pido al genio una felicidad que dure por siempre, me va a mandar al diablo y si acaso me la concede, ¿Que va a ser de mi vida sin la tristeza que tan bien me sabe?

22
nov
07

Que tan Geek soy

70% Geek

Milwaukee Dating

Haz la prueba

19
nov
07

Cuento Segunda Parte

  • ¿Que hace usted aquí?

  • Lo mismo que todos los pacientes, quiero hablar con usted.

  • Pero le dije que su caso no tenia remedio, usted esta cinicamente enfermo y nadie puede ayudarle.

  • Debería intentar ayudarme ¿Que hay de su ética profesional?

  • Recuerdo que la ultima vez le dije que dejara de molestarme, es mas, hasta prometió suicidarse, estuve todo este tiempo esperando que alguien llegara a acusarme.

  • No me he decidido, usted puede salvarme

  • ¿Salvarlo? no me interesa. Ya se lo dije, estudie psicología, como yo lo hice un día

  • ¿Porque me odia?

  • Aquí nadie lo odia señor, simplemente trato de hacerle ver que no tiene nada

  • ¿Como todos sus pacientes a quienes engaña?

  • No tiene usted derecho a decir eso

  • Y usted no tiene derecho a correrme, pague por una cita de cuarenta y cinco minutos

  • Si gusta hablemos con la secretaria para que le devuelva su dinero

  • No quiero mi dinero, quiero que reconozca que me tiene envidia

  • ¿Envidia? claro, siento envidia de un escritor mediocre que por no venderse ahora nadie recuerda, de un escritor que ha contado su vida a pedacitos, que le dice al papel lo que no es capaz de contarle a sus padres, a sus hermanos, a sus amigos, un escritor que nunca es capaz de confesar cuando alguien le gusta, pero eso si, le escribe mil historias.

  • ¿Como sabe todo eso?

  • Conseguí la dirección de su blog, los cuentos que ha publicado, incluso algunos poemas que usted mismo regalo a ciertas chicas cuando era mas joven ¿lo recuerda?

  • Lo ve, esta interesado en mi caso, no quiere que me muera, no quiere que estudie psicología, usted lo que quiere es que yo siga escribiendo.

  • Claro que no, mi mejor recomendación para usted es que piense en el retiro, las letras no se hicieron para alguien tan miedoso como tu.

  • ¿Miedoso yo? al menos yo enfrenté al papel y no me escondí tras una bata blanca, disfrutando con los sufrimientos de los demás, al menos yo le inventé una vida a los desconocidos, inventé una vida para mi, en vez de preguntar y torturar.

  • Me estoy cansando de esto. En este cajón hay una pistola, ¿porque no se mata de una vez?

19
nov
07

Hola WordPress

Pues bien, inauguro mi nueva dirección de blog, por ahora voy a hacer lo posible por postear lo mismo en las tres direcciones, pero a partir de enero voy a dejar la dirección de blogspot, asi que es mejor irse acostumbrando a leer al Manuelillo en esta dirección, claro, si es que lo lees.

http://manuelingdl.wordpress.com




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