“Una vez mas, perdone que me vaya, pero no sabe cuanto me desespera
escuchar la opinión de gente con problemas”
Xavier Velasco, La venganza del hijo de Yocasta
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¿Porque no me mata usted? digamos que su teoría es cierta y no soy más que un simple miedoso, entonces no voy a ser capaz de dispararme, hágalo usted.
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No sea imbécil, no voy a matarlo en mi consultorio, me van a encerrar.
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¿Tiene usted una cámara? hagamos como que intento robarlo, es más, creo que aquí tengo una navaja, ¡No se asuste! no la voy a usar contra usted, tiene una pistola ¿cierto? ¿entonces porque tenerle miedo a mi navaja?
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Esta usted loco
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Hace rato me dijo que no tengo nada, así que no me salga con el cuento de que estoy loco, este es el plan, encendemos su circuito cerrado, o lo que sea, lo que usa para grabar a sus pacientes sin que se den cuenta.
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Espere, espere, ¿como se dio cuenta de eso?
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Lo conozco mejor que nadie, así que no diga nada y déjeme contarle. Encendemos las cámaras, entonces yo saco la navaja de entre mi ropa, lo amenazo con ella, usted saca la pistola del cajón y me apunta con ella, cuando me lance sobre usted solo tiene que disparar y ya, me habrá matado en defensa propia.
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No puedo hacerlo, definitivamente no puedo, tiene usted razón, me encanta la idea pero el miedoso soy yo.
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Así son todos los de su profesión, sin embargo mire, présteme la pistola, ya vera como yo no tengo miedo.
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¿Que esta haciendo? dispares usted, deje de apuntarme por favor, voy a encender las cámaras.
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No me importa, hágalo, a mi no me da miedo ir a prisión por acabar con alguien que odio.
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¿Porque me odia?
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Porque usted siendo un cobarde es respetado por los demás, cosas que yo nunca he podido lograr, ni siquiera en la época en que fui famoso.
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Olvídese de eso, búsquese otra profesión, deje su odio a un lado, y deme la oportunidad de seguir siendo una imagen a seguir.
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Gracias pero no, no quiero que nadie mas sea como usted, debería darle vergüenza, con su muerte le hago un bien a los demás.
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Piense en mi familia, en las personas que dependan de mi.
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Hasta siempre doctor….
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Otra vez la extraña pesadilla, no se preocupe doctor, ahora mismo mando cambiar ese espejo, le he dicho muchas veces que no lo haga con la pistola, solo lance algo y ya, cualquier día los vecinos podrían quejarse. Por cierto, llamo el editor, dice que su nuevo cuento es una porquería como siempre, que mejor se dedique a escribir libros de psicología y deje de jugar al escritor frustrado.



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